a
CIAD - Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo | Culiacán
P1040831

Disipación de plaguicidas en chile jalapeño. No es lo mismo en invernadero que en campo abierto

Manuel Alonzo Báez Sañudo, Jaime Villa Bojórquez, Benigno Valdez Torres, Pedro Bastidas Bastidas, Miguel Angulo Escalante
manuel.baez@ciad.edu.mx

Una práctica utilizada en todos los países donde se producen frutas y hortalizas es la aplicación a gran escala de productos fitosanitarios (plaguicidas), que intentan controlar o minimizar los daños causados por plagas o enfermedades y que repercuten de manera directa en la producción. A la par, la industria fitosanitaria invierte una gran cantidad de recursos en desarrollar nuevos compuestos químicos tendientes a controlar o combatir las plagas que afectan los cultivos agrícolas sin que se tengan datos precisos de la disipación de éstas nuevas moléculas en los frutos bajo los diferentes sistemas de producción (mallasombra e invernadero) y en las cambiantes condiciones climáticas. En la actualidad, existe una creciente preocupación mundial sobre la permanencia de los residuos de plaguicidas y de algunos de sus metabolitos sobre los productos hortícolas que serán consumidos en estado fresco o procesado. La regulación de estos residuos mediante el establecimiento de Límites Máximos de Residuos (LMR) de plaguicidas se vuelve una verdadera barrera aduanal para el comercio internacional, por lo cual es mandatorio indicar el intervalo de seguridad (días) que debe transcurrir entre la última aplicación del plaguicida y la cosecha para asegurar la disipación de los residuos hasta el límite máximo establecido para que un producto hortícola pueda ser consumido. Una manera de estudiar la residualidad de los plaguicidas en los productos hortícolas consiste en evaluar su dinámica de disipación y de los factores que la afectan como temperatura, viento, lluvia, radiación solar, humedad relativa, desarrollo de la planta, molécula del plaguicida, dosis, entre otros. Esto permitirá minimizar el riesgo de afectación a la salud de los consumidores y evitará el cierre de mercados por exceso de algún plaguicida en los productos hortícolas.

Tres aplicaciones a intervalos de siete días de las moléculas químicas de plaguicidas Acetamiprid, Azoxystrobin y β-ciflutrina se realizaron en el cultivo de chile jalapeño (Capsicum annuum, L.) var. 5010 (Seminis) en la etapa de producción bajo condiciones de campo abierto y de invernadero. Las dosis utilizadas fueron 250 g/ha, 115 g/ha y 100 cc/ha respectivamente, en un volumen de 400 L de agua por ha. Posteriormente, se muestrearon frutos para el análisis de residuos de plaguicidas a la hora y después de 1, 3, 5, 7 y 14 días.

Los resultados muestran un incremento en los residuos iniciales, vida media y tiempo de permanencia para las tres moléculas a medida que se realizaban las aplicaciones en condiciones de invernadero. En campo abierto los residuos de los plaguicidas acetamiprid y azoxystrobin se incrementaron sobre los residuos iniciales; mientras que los parámetros de vida media y tiempo de permanencia no mostraron diferencias con respecto a la primera aplicación.

Acetamiprid. Al día 14 de muestreo, el porcentaje de disipación promedio de las 3 aplicaciones fue menor para invernadero (77%) que en campo abierto (89%). El LMR establecido para la molécula Acetamiprid es de 0.200 mg/kg el cual fue superado después de la tercera aplicación en condiciones de invernadero. En campo abierto el LMR fue de 0.138 mg/kg después de 3 aplicaciones no sobrepasando el límite máximo establecido.

Azoxystrobin. Al día 14 de muestreo, el porcentaje de disipación promedio de las 3 aplicaciones fue menor para invernadero (72%) que en campo abierto (80%). El LMR establecido para la molécula Azoxystrobin es de 3.0 mg/kg llegando a un máximo de 0.135 mg/kg después de la tercera aplicación en condiciones de invernadero. En campo abierto el LMR fue de 0.080 mg/kg después de 3 aplicaciones. En ambos sistemas de producción los residuos se mantuvieron por debajo de lo establecido, aunque el contenido fue mayor en frutos cultivados en invernadero que campo abierto.

β-ciflutrina. Al día 14 de muestreo, el porcentaje de disipación promedio de las 3 aplicaciones fue similar para invernadero (83%) que en campo abierto (86%). El LMR establecido para la molécula β-ciflutrina es de 0.50 mg/kg llegando a un máximo de 0.032 mg/kg después de la tercera aplicación en condiciones de invernadero. En campo abierto el LMR fue de 0.033 mg/kg después de 3 aplicaciones. En ambos sistemas de producción los residuos se mantuvieron por debajo de lo establecido y en concentración similar, lo cual indica que esta molécula en particular no se ve afectada por el sistema de producción empleado (invernadero o campo abierto).

Share With: